 |
Aquí
Vivo, Aquí Voto... |
 |
Aquí Vivo, Aquí voto, por una Ciudadanía
plena
¿Por qué los inmigrantes deben
tener derecho al Voto?
• Porque
la participación política es un derecho que tiene toda persona,
pero España no reconoce este derecho.
• Porque
es una incongruencia hablar de que se pretende la integración de
las personas inmigrantes en nuestra sociedad si al mismo tiempo se les niega
el derecho a la participación política. El voto es un factor
de integración. No se le puede pedir a alguien que se sienta cómodo
en esta sociedad, que sea responsable y se integre en ella, cuando no se
le permite participar en ella y tomar decisiones sobre su futuro.
•
Porque nos parece difícil justificar democráticamente que
millones de personas en España cumplan con sus deberes, paguen sus
impuestos y, sin embargo, no tengan reconocidos sus derechos, en concreto
el derecho al voto, y por tanto, no puedan decidir sobre quienes van a influir
sobre sus vidas, su trabajo, la educación de sus hijos...
•
Porque debemos asumir que la única alternativa para alcanzar un desarrollo
español y europeo justo, humano y solidario, es trabajar por la supresión
de toda discriminación injustificada de cualquier individuo o colectivo
de los que forman parte de nuestra comunidad.
•
Porque la negación del derecho al voto a las personas inmigrantes
provoca una grave desigualdad con respecto a las personas autóctonas.
- Porque mantener realidades de exclusión legal y social pone en
peligro la convivencia y la paz social y es muestra de una grave insensibilidad
por parte de nuestros gobiernos.
•
Porque pedimos que la ciudadanía esté asociada a la residencia
y no a la nacionalidad.
•
Porque Europa y España no pueden seguir tratando a estas personas
como si fueran de segunda categoría, mientras proclama la igualdad
de derechos.
•
Porque el derecho al voto es uno de los derechos fundamentales de las personas,
tal y como recoge la Declaración Universal de 1948.
•
Porque las carencias jurídicas de mecanismos de promoción
social y de participación política relegan a las personas
inmigrantes a una condición inferior.
•
Porque avanzar en la ciudadanía supone romper con la visión
instrumental y utilitarista de la inmigración, limitada al mercado
de trabajo y con una idea provisional de su presencia.
•
Porque una sociedad que se divide en ciudadanos de primera y segunda es
una sociedad injusta.
• Porque
el estado del bienestar no puede ser sólo para una parte de la sociedad.
•
Porque el acceso al voto de toda la ciudadanía es algo que nos beneficia
a todos, pues el conocimiento de todas las opiniones, así como el
reconocimiento de la totalidad de los ciudadanos hará más
democrática nuestra sociedad. La exclusión es todo lo contrario
a la democracia.
•
Porque la sociedad española será mejor en la medida en la
que sea más democrática.
•
Porque impedir que las personas extranjeras que residen en España
no puedan votar, ni ser elegidos, refuerza la figura del inmigrante como
pura fuerza de trabajo, y lo hace invisible en otros ámbitos fundamentales
de la vida social.
•
Porque marginar a los inmigrantes regularizados impidiendo su derecho al
voto es apostar políticamente por crear condiciones que favorecen
la exclusión social.
¿Por qué estamos a favor de que los
inmigrantes tengan Derecho al Voto?
•
Es necesario abrir un proceso de amplio consenso social para facilitar el
acceso a la ciudadanía, es decir, a la integración cívica,
que es también política, que comienza en el ámbito
municipal y que debe entenderse en términos de inclusión,
pluralidad y gradualidad, así como un derecho en todo caso y no como
una obligación de las personas inmigrantes. Se trata de un proyecto
que arranca de la noción de “vecinos” de los residentes,
como ciudadanos de esas primeras comunidades de convivencia que son las
ciudades y los pueblos, con todos los derechos y deberes de los demás
vecinos.
•
En definitiva, se trata de fijar el derecho de ciudadanía no en la
nacionalidad, sino en la residencia estable en el ámbito local. Desglosando
este concepto de CIUDADANÍA DE RESIDENCIA, nos referimos a una ciudadanía
de vecindad con derechos políticos plenos en el ámbito municipal
(lo que es mucho más que el derecho al voto y a ser candidato), desde
una concepción de la ciudadanía como ciudadanía multilateral
(teniendo en cuenta el origen y la residencia, p.ej ciudadanía senegalesa,
española, europea,...) y además ciudadanía gradual:
desde el nivel local hasta el autonómico y luego el estatal y el
europeo.
•
En definitiva, se trata de construir el proceso de ciudadanía cívica.
Dicha ciudadanía cívica debe comenzar por el reconocimiento
de que el residente (en la medida en que paga impuestos y contribuye con
su trabajo, con su presencia como vecino y no sólo como trabajador,
a la construcción de la comunidad política) tiene, no sólo
derechos civiles e incluso sociales, sino políticos: derecho a participar
al menos en el primer nivel de las elecciones municipales en la ciudad o
pueblo donde reside. Es una incongruencia hablar de que se pretende la integración
de las personas inmigrantes en nuestra sociedad si al mismo tiempo se les
niega el derecho a la participación política.
Proponemos una modificación de la Constitución para que las
personas inmigrantes tengan acceso a sus derechos, y en concreto al derecho
al voto, en lugar de la activación de convenios de reciprocidad,
porque:
Limitarnos a los convenios
supone dejar fuera de esta posibilidad a un continente entero, como es África,
con el que es muy difícil establecer acuerdos.
Supondría la
creación de categorías y clases dentro de los propios colectivos
de inmigrantes, algunos con derechos y otros sin ellos.
Esta opción abriría
la puerta a la discriminación con países que coyunturalmente
o políticamente no sean interesantes para España.
Sobre el concepto de ciudadanía:
•
En la Europa de los 27, y por supuesto en España, es urgente definir
otro modelo de gestión de la pluralidad cultural ya existente y del
incremento de la misma que se irá produciendo en un futuro. Sin embargo,
ni el actual marco de políticas migratorias en España ni el
proyecto de Tratado de una Constitución europea garantizan dicho
objetivo. Un claro ejemplo es que permanece cerrada la puerta de acceso
de todas las personas inmigrantes a la ciudadanía local y europea.
¿Qué se ha hecho en Europa?
•
Como consecuencia de los trabajos del Consejo Europeo de Tampere
de 1999, dos años después el Parlamento Europeo adoptó
una resolución que pedía a varios países, entre los
que se encontraba España, a que ampliasen el derecho de sufragio
activo y pasivo en las elecciones municipales y europeas a todos los ciudadanos
de terceros países que residan legalmente en la Unión Europea.
El Parlamento Europeo volvería a pronunciarse a favor de la concesión
del voto a los inmigrantes a fines del 2001, en junio del 2003 y en enero
del 2004.
•
Varios países europeos ya reconocen este derecho desde hace tiempo:
Irlanda,
donde toda persona adulta no irlandesa que esté registrada como residente,
tiene garantizado el derecho al voto en las elecciones municipales desde
1963.
Bélgica,
país en el que casi un 10% de la población es extranjera.
En febrero del 2004, todos los inmigrantes en Bélgica obtuvieron
el derecho a votar en las elecciones municipales, independientemente de
la nacionalidad.
Dinamarca,
desde 1981, se permite el voto en las elecciones locales con tres años
de residencia.
Austria
permitió en el año 2002 el voto de los inmigrantes en las
elecciones locales de Viena (Austria).
Suecia
permite desde 1975 las votaciones para extranjeros en las elecciones locales
y regionales con tres años de residencia.
Luxemburgo
autoriza a votar a los inmigrantes con cinco años de residencia en
las elecciones locales, desde 2003.
Finlandia,
desde 1996 pueden votar los inmigrantes con dos años de residencia.
Países
Bajos, elecciones locales desde 1985, con cinco años de
residencia.
Italia,
los inmigrantes que vivían en Roma en 2004 votaron para elegir representantes
municipales y de distrito entre los miembros de sus propias comunidades.
Francia,
el ministro del Interior francés, Nicolas Sarkozy, se pronunció
a favor de que los inmigrantes regularizados puedan votar en las elecciones
municipales.
¿Qué se ha hecho en España? •
Mayo de 2004. El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó una moción
que especificaba sobre la necesidad de “avanzar, previo consenso social
y político, hacia el derecho de participación política
de los residentes legales permanentes en las elecciones locales”.
•
Noviembre 2005. El 60% de la población española se manifiesta
a favor del derecho al voto para los inmigrantes. Según datos publicados
por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en diciembre
del 2005, el 60.8 % de los españoles defiende este derecho de los
inmigrantes a votar en las elecciones municipales, y el 53.4% lo hacen también
extensible a las elecciones generales. •
Febrero del 2006. El Congreso
de los Diputados aprueba por unanimidad una proposición no de Ley
del Grupo Parlamentario de Izquierda Verde-Izquierda Unida-Iniciativa per
Catalunya Verdes para estudiar las reformas legales necesarias para que
los inmigrantes residentes en el Estado español puedan participar
en las próximas elecciones municipales. •
Marzo del 2006. El PSOE se
declara a favor del voto de los inmigrantes. El secretario de Movimientos
Sociales y Relaciones con las ONG de la Ejecutiva Federal del PSOE, Pedro
Zerolo, hizo una serie de declaraciones apostando por el reconocimiento
del derecho al voto de los inmigrantes residentes en España de larga
duración. También Mariano Rajoy (PP) ha expresado su inclinación
favorable al voto de los inmigrantes. •
En Madrid, la Presidenta
de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, del PP, anunció recientemente
que solicitará al Ejecutivo la negociación de tratados de
reciprocidad con los países de origen de los inmigrantes residentes
en la región. Por su parte, el candidato a la alcaldía de
Madrid por los verdes, José María Mendiluce, se ha manifestado
a favor de este derecho. Incluso Ana Botella, secretaria de acción
social del PP de Madrid y concejal, ha pedido el voto para los inmigrantes
regularizados.
•
En Barcelona, los políticos locales también han venido mostrando
desde hace ya cierto tiempo su predisposición a favor del voto de
los inmigrantes. La petición del derecho a voto para este colectivo
formaba ya parte del programa electoral del PSC. En la campaña para
esas mismas elecciones, la coalición ICV-EA lanzó una serie
de propuestas para que los ciudadanos inmigrantes de Barcelona pudiesen
participar, de forma simbólica, en una votación popular paralela.
El alcalde, el socialista Joan Clos, se ha manifestado varias veces públicamente
a favor de dar el voto a los inmigrantes.
| Para más información descargate
el archivo PDF |
 |
 |
| |
|
|
 |
|